Restauración de un torno Myford ML7 de
1956
Lo primero
es decir que este tipo de tornos están considerados como uno de los mejores
tornos de sobremesa y mas populares hasta la llegada de los de origen chino que
con sus diversas marcas y modelos han invadido el mercado, por eso después de
60 años merezca la pena hacer una restauración completa a esta joya de la mecánica
inglesa.
Sin mas preámbulos pasemos a ver nuestra joya tal y como
entro en casa. A quien y cuanto costo, es secreto del sumario y no creo sea lo
mas interesante, así que aquí le tenéis.
Baqueteado por el tiempo y con un poquito de roña por encima
que trataremos de eliminar.
y como un avance os dejo el final o casi de la restauración para comparar y poner los dientes largos a mas de uno.
Sigamos con las fotos del "tal y como llegó"
Las pruebas
de movimiento de sus piezas, es a simple vista lo primero que hice y no había nada
atascado, eso si holguras por todas partes, que veréis como se han ido
subsanando.
Mas fotitos
de algunas de sus partes.
El contrapunto
Manivela del husillo
El delantal con la palanca de cilindrado
El reloj de roscar
El Carro transversal y porta herramientas.
El pare y marcha avante y atrás y palanca de reversa y
desembrague.
Los engrasadores del eje del plato.
El Cabezal con su plato Myford de 100mm.
El motor original bitensión, silencioso a mas no poder.
Palanca de tensión de las correas y eje de estas.
El cambio de marcha y la lira de engranajes, estos venían
desmontados pero estaban todos.
El eje principal muy sucio de serrín pero impecables los
piñones y poleas.
Y algunos de los accesorios que venían con el.
Conjunto de piñones y lunetas, así como plato pequeño, de
arrastre, plano y de cuatro garras.
Y mesa fresadora
Lo que
hacen un conjunto digno de un torno de esa categoría y nos ahorra un dinerito a
la hora de comprarlo, dado que cualquier pieza se cotiza casi a precio de oro,
solamente por decir Myford.
Bien hasta
aquí, la presentación así que empecemos desmontando y limpiando cada una de las
piezas. Esto no conlleva ninguna dificultad si tenemos buena memoria, un
poquito de lógica y mucho cuidado de no intercambiar de sitio, las piezas, en
especial los tornillos que la verdad dicho sea estos señores han empleado las
tres métricas conocidas, Imperial, Métrica y Gas, lo cual en algunos momentos
puede parecer un galimatías, pero tiene su lógica.
En la siguiente entrega, Despintar y Pintar asi como revisión del desgaste de las piezas.



























